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viernes, 25 de febrero de 2011

La masturbación y sus ventajas

Reduce el riesgo de cáncer de próstata

Los hombres que se masturban frecuentemente reducen los riesgos de padecer cáncer de próstata, según un estudio del Consejo sobre el Cáncer del Estado de Victoria, Australia. El responsable del Consejo, Graham Giles, indica que esta investigación demuestra que los hombres que eyaculan más de cinco veces por semana reducen en un tercio el riesgo de sufrir este tipo de cáncer. El efecto preventivo de la masturbación es mayor entre hombres en sus 20. Se concluyó que las eyaculaciones frecuentes permiten evacuar las sustancias potencialmente cancerígenas de la próstata. El Consejo sobre el Cáncer del Estado de Victoria, con sede en Melbourne, pidió hombres entre los 40 y 69 años que contestaran una encuesta que describía sus hábitos sexuales: 1,079 con cáncer prostático y 1,259 hombres saludables. Los hallazgos contradicen estudios previos que indicaban que tener muchas parejas sexuales o una alta frecuencia de actividad sexual aumentaba el riesgo de cáncer prostático hasta en un 40 por ciento.

La eyaculación previene el cáncer



“Cuanto mayor sea la frecuencia con la que fluye el semen a través de los conductos, menor es la posibilidad de lesión de las células que los recubren” afirma Graham Giles. Este investigador precisó que las eyaculaciones frecuentes impiden que el semen se acumule en los canales de la próstata, donde se puede transformar en cancerígeno. “El esperma es una asociación de numerosas sustancias químicas que, por su actividad biológica, pueden transformarse en cancerígenas si no son evacuadas”, señaló Giles. Sin embargo, el responsable de esta investigación sostuvo que el efecto preventivo de la eyaculación parece estar vinculado únicamente a la masturbación y no a relaciones sexuales frecuentes.


¿Qué es la próstata?


La próstata es una glándula sexual masculina. Sirve para la producción de líquido seminal. Es pequeña, tiene más o menos el tamaño de una nuez. Está ubicada encima del recto y debajo de la vejiga de la orina. Cuando el hombre está de pie, se localiza delante del recto, detrás de la base del pene y de bajo de la vejiga. Rodea a la uretra, que es el tubo que lleva la orina y el semen al pene. Por eso, cuando la próstata crece, hay dificultades al orinar o en las relaciones sexuales. Por otra parte, los hombres obtienen, a través del sexo anal, la estimulación de la próstata.

¿Y el cáncer de próstata?


El cáncer de próstata es el segundo cáncer más común en los hombres, después del cáncer de piel. Esta enfermedad es la segunda causa principal de muerte por cáncer en la población masculina en el mundo, justo después del de pulmón. El cáncer de próstata se da más frecuentemente en hombres mayores de 60 años (muy rara vez se manifiesta antes de los 55 años). El crecimiento de este cáncer es muy lento y, habitualmente, se desarrolla en los últimos años de vida.

¿Cuáles son los síntomas?



Según va creciendo el tumor se van presentando los siguientes signos de cáncer de próstata:
  • Dificultad a la hora de comenzar o terminar de orinar
  • Fuerza reducida durante la micción
  • Goteo al final de la micción
  • Micción dolorosa o con ardor
  • Orinar poca cantidad cada vez y frecuentemente
  • Eyaculación dolorosa e impotencia
  • Sangre en la orina
  • Imposibilidad de orinar
  • Dolor continuo en parte baja de la espalda, pelvis o zona superior de los muslos.

¿Cuáles hombres tienen más riesgos de padecerlo?



Entre los factores de riesgo de padecer cáncer de próstata se destacan:
  • Antecedentes familiares de cáncer de próstata
  • Obesidad
  • Exposición a cadmio en lugar de trabajo (soldadura, baterías o electrotipos)
  • El fumado

¿Cómo detectarlo?

 Los tumores cancerosos que se detectan utilizando la determinación del antígeno prostático específico (PSA) en un análisis de sangre. Pero es más provechoso, el examen digital rectal o “tacto rectal”, pues detecta tumores más pequeños y menos diseminados. Se recomienda la periodicidad anual de este examen a partir de los 50 años de edad. En los hombres con factores de riesgo, se recomienda que empiecen a los 45 años de edad. Otros exámenes más especializados son la ecografía prostática transrectal, la biopsia transrectal, la biopsia de los ganglios linfáticos, la resonancia magnética, la tomografía computarizada y la gammagrafía ósea.

El cáncer de próstata: Alimentación y suplementos vitamínicos


Se ha demostrado que el tomate contiene sustancias que previenen las formación del cáncer de próstata. También son eficaces el ajo, la cebolla, la sandía, los cítricos y las hortalizas crucíferas, como la coliflor, el nabo, el rábano y la remolacha. Se ha demostrado el papel nocivo de una alimentación rica en grasas animales y carnes rojas. Por el contrario, el pescado y las grasas vegetales, en las que sobresale la grasa de la soya, inhiben el crecimiento de esta enfermedad. Se recomienda el selenio (cereales y pescados), la vitamina E (vegetales como lechugas y berros), la vitamina D (legumbres y lácteos), la vitamina C (frutas, principalmente cítricos). Pero, de acuerdo con algunos estudios, los suplementos de zinc y de vitamina A podrían aumentar el riesgo de tipo de cáncer. Se ha probado la ineficacia de las pastillas de licopeno, que habían sido recetadas como prevención a este mal. Pero, la genisteína, presente en la soja, también podría proteger y controlar el cáncer de próstata.






Publicado en Gente10, volumen 9, número 54 (2003)

Uniones homosexuales bendecidas por la Iglesia

En los primeros años del cristianismo Entre los siglos III y XIII, las iglesias cristianas celebraban “matrimonios” entre hombres, llamados bodas de semejanza o ritos de hermanamiento.

Este es la controvertida conclusión de John Boswell, catedrático de historia de la Universidad de Harvard, una de las más prestigiosas de todo el mundo.

Sus críticos sostienen que las fuentes consultadas están en griego y en eslavo litúrgicos, que son difíciles de comprender porque no existen traducciones latinas.

Obviamente, estos descubrimientos son absolutamente negados por las iglesias institucionales, aunque estén totalmente documentados.



Bodas de semejanza: El sacramento olvidado


Boswell publicó el libro “Bodas de semejanza” en 1994, en el cual demostró que el cristianismo no siempre ha sido homofóbico, sino que esta postura predomina a partir del siglo XIII.

Este historiador sostiene que, durante siglos, tanto popes ortodoxos como sacerdotes católicos celebraban bodas de semejanza: sacramento ahora olvidado.

En otro de sus libros titulado “Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad”, publicado en 1980, este investigador examina el desarrollo del cristianismo y sus concepciones acerca de las prácticas homoeróticas, desde sus orígenes hasta el siglo XIII.

Boswell rebuscó en antiguos textos guardados en monasterios e iglesias para encontrar contratos que firmaban dos hombres únicamente por afecto y no por relaciones comerciales.

Estos contratos, bendecidos por la Iglesia, implicaban la convivencia y la cesión de bienes y posesiones, además eran idénticos a los firmados en las bodas heterosexuales.


Olvidar y destruir


A partir del siglo XIII, las posiciones homofóbicas prevalecen en las iglesias cristianas. Se destruye la mayor parte de los contratos de hermanamiento o bodas de semejanza, y otros testimonios del pasado tolerante de la Iglesia. Se crean instancias para juzgar los pecados de la carne con escarnio, tortura y muerte. Con el fortalecimiento de la Inquisición, fundada en 1184, se refina los mecanismos de persecución de la diversidad sexual, religiosa y racial.


Todo cambia…


Las bodas de semejanza revelan que los hombres en la Edad Media no tenían miedo de demostrar su afecto, que estaban dispuestos a firmar un contrato y a compartir sus bienes y posesiones.

Además que la sociedad era tolerante con este tipo de uniones, incluyendo las iglesias cristianas, tanto la católica romana como las ortodoxas.

Estos contratos son los antecedentes del reconocimiento –bajo distintas denominaciones- de las uniones homosexuales en Suecia, Noruega, Dinamarca, Holanda y Argentina.

Este bosquejo histórico permite comprender que las conductas han cambiando y, sobre todo, que pueden cambiar, aún en instituciones tan homofóbicas como la Iglesia Católica.





Publicado en Gente10, Volumen IX, Número 53 (2003)

domingo, 20 de febrero de 2011

¿Cómo nos definen?


Real Academia de la Legua Española “Limpia, fija y da esplendor”

 

Las palabras condicionan nuestra visión de mundo y, por consiguiente, nuestras acciones. Así la existencia de una palabra permite nombrar un sentimiento, una situación, una persona o una cosa, pero también implica reconocer su existencia y calificarla. En la lengua española, o sería más correcto hablar de castellano, la Real Academia Española es, desde 1713, la institución oficial que “limpia, fija y da esplendor” a nuestra preciada lengua. Los académicos incorporaron la palabra homosexual en 1936. Heterosexual y lesbianismo ingresan en 1984. La Real Academia reconoció, en el 2001, la existencia de los bisexuales; también a partir de ese año se incorpora la palabra homofobia. En este artículo se ahonda únicamente en cómo han cambiado las definiciones oficiales de homosexual. Esta palabra se le atribuye a un médico húngaro llamado Benket, quien empleaba el seudónimo de Kertbeny, y forma parte del desarrollo de la medicina, específicamente del estudio de las “perversiones” sexuales por la psiquiatría.

Contra el orden natural


La palabra homosexual fue incorporada por primera vez en el 1936, con el significado de “sodomita”. Esta definición se mantuvo en los diccionarios de 1939 y 1947. Proviene de homo que significa hombre (no mismo, como generalmente se cree) y sexo. Sodomita, que se incorporó desde 1780, significa “concúbito entre personas de un mifmo sexo. ò en vafo indebido”(en español del siglo XVIII). Esta definición que se mantiene en 1936: “concúbito entre personas del mismo sexo, o en contra del orden natural” (en español del siglo XX). Esta palabra tiene connotaciones negativas provenientes de prejuicios raciales y religiosos, que nos remiten a la historia bíblica de Sodoma y Gomorra y su destrucción por Jehová. De acuerdo con esta primera definición no solo era homosexual o sodomita el que tuviera sexo con hombres, sino también las parejas heterosexuales que tuvieran relaciones sexuales en contra del orden natural, lo cual implica el uso exclusivo de los genitales y de ciertas “posiciones” consideradas naturales (el hombre arriba y la mujer abajo). En el diccionario actual, sodomia se restringe únicamente a la “Práctica del coito anal”, los académicos no especifican si entre hombres o entre hombre y mujer, por lo que se supone que se aplica en ambos casos.

 

 Los irresistibles placeres de la carne


En 1950 se define homosexual como “el que busca placeres carnales con personas de su mismo sexo”. Nótese la expresión “placeres carnales”. Se trata únicamente de sexo, –de acuerdo con la Real Academia– no puede haber amor ni erotismo entre dos hombres. En 1956, la Real Academia vuelve a la definición de homosexual como sodomita, con todas sus connotaciones peyorativas. Luego en 1970, establece que homosexual es la “persona que tiene relación carnal con otra persona del mismo sexo”. Entre las definiciones de 1950 y 1970 hay dos diferencias. Primero no se utiliza la despreciativa expresión “el que busca”, para hablar de “persona”. Además ya no se buscan placeres carnales “con personas” sino con “otra persona” (nada de tríos ni orgías).

 

De los placeres de la carne al erotismo


A partir de 1984, la Real Academia establece tres acepciones de homosexual: 1) “Dícese del individuo afecto de homosexualidad”; 2) “Dícese de la relación erótica entre individuos del mismo sexo” y 3) “Perteneciente o relativo a la homosexualidad”. En el último diccionario publicado en el 2001, la Real Academia cambio “afecto” por “tendencia”. Afecto tiene varias definiciones entre ellas “Inclinado a alguien o algo”, otra de carácter médico es “Que sufre o puede sufrir alteración morbosa”. Se mantienen las referencias descalificativas a la práctica homosexual, pero como pecado sino como desviación o perversión. En resumen hay un viraje del discurso religioso al discurso siquiátrico. El reemplazo de afecto por tendencia puede indicar que hay personas con tendencia (¿natural?) a ser homosexuales (¿por predisposición biológica?) aunque no la ejecuten (que estén en el closet). Es importante subrayar que en estas últimas definiciones se eliminan los placeres carnales para utilizar la expresión relación erótica. Con lo anterior los académicos reconocen que pueden existir prácticas homoeróticas (aunque no exista oficialmente esta palabra).

 

Afuera o adentro del closet


Desde 1984 la Academia define homosexualidad como “Inclinación manifiesta u oculta hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo” y como “Práctica de dicha relación”. Se reafirma que la homosexualidad es una inclinación, desviación o perversión. Los académicos especifican que puede ser manifiesta u oculta (dentro o fuera del closet). En el diccionario actual aunque se mantiene la palabra inclinación, se elimina lo de manifiesta u oculta (¿a los académicos les deja de interesar la vida privada de los demás?). En contraste, en el caso heterosexual, la Real Academia no utiliza palabras como inclinación o afecto, sino simplemente “Que practica la heterosexualidad”, nunca se detalla si lo hace oculto o manifiesto.

 

Reconocimiento y estigma


En resumen, aunque ha habido cambios en la definición de homosexual, de sodomita a placeres carnales hasta relación erótica, todavía el léxico oficial nos descalifica. La homosexualidad no es una simple relación erótica como la heterosexualidad, sino que –de acuerdo con los académicos– es una desviación, inclinación o perversión. En la palabra homosexualidad existen resabios del discurso homofóbico de la psiquiatría. Es importante cuestionarse cuál es el papel de instituciones como la Real Academia Española, cuyo lema establece que “limpia, fija y da esplendor” al nuestro idioma.





DEFINICIONES ACTUALES


Homosexual (De homo- y sexual)

1. adj. Dicho de una persona: Con tendencia a la homosexualidad. U. t. c. s. 2. adj. Dicho de una relación erótica: Que tiene lugar entre individuos del mismo sexo. 3. adj. Perteneciente o relativo a la homosexualidad.

Heterosexual(De hetero- y sexual)

1. adj. Dicho de una persona: Que practica la heterosexualidad. U. t. c. s. 2. adj. Se dice de la relación erótica entre individuos de diferente sexo. 3. adj. Perteneciente o relativo a la heterosexualidad.




Publicado en Gente10, Volumen IX, Número 52 (2003)

No somos la excepción


La homosexualidad es prácticada por 470 especies de animales

La escena se desarrolla en un parque nacional de Sudáfrica. Un león macho con una vistosa crin rubia merodea quizá en busca de una hembra en celo. No hay ninguna a la vista. Pero ve otro macho de crin parda que parece excitado. El león rubio se aproxima al pardo que en el mismo momento que este se ha echado en el suelo, precisamente en la posición que toma la hembra receptiva. Y, sin ningún preliminar, lo monta. Está claro como el sol que se trata de dos leones gay.

Y nuestros primos leones no son los únicos, investigaciones dan como resultado que, al menos, 470 especies de animales realizan prácticas homosexuales. Sólo para dar algunos ejemplos, se conocen casos de gavilanes, las morsas, pingüinos, ballenas, avestruces, murciélagos, jirafas, simios y delfines.

Por ejemplo, Ian Nisbet y Jeremy Hatch, dos investigadores de la Universidad de Massachusetts, descubrieron que el 12 por ciento de los nidos de charranes rojos están ocupados por parejas lésbicas. Las hembras fecundan sus huevos en un encuentro relámpago con los machos llegados de los nidos vecinos, pero después permanecen fieles a su compañera durante más de cinco años.

Es interesante que muchas veces los preliminares del acercamiento homosexual son tan elaborados como los del cortejo entre heterosexuales, como las exhibiciones estáticas de los pingüinos machos o el característico crujir de dientes de las morsas machos.

En ciertos casos los encuentros homosexuales van precedidos de exhibiciones que no tienen paralelismos en los encuentros heterosexuales. El avestruz macho corteja a su compañero del mismo sexo con una curiosa danza que no se decide a hacer ante una hembra. El encuentro entre dos hembras de macaco está precedido de un extrañísimo juego del escondite entre las dos, un juego que nunca es visto en los encuentros heterosexuales.

Uno de los principales trabajos sobre este tema es el libro “Biological exhuberance: Animal homosexuality and natural diversity” (Exhuberancia biológica: Homosexualidad animal y diversidad natural) del estadounidense Bruce Bagemihl.

Este autor recoge se recogen datos documentados de encuentros sexuales entre animales del mismo sexo obtendidos durante diez años de investigación. Begamihl ha descubierto que la homosexualidad no es en realidad una excepción de la naturaleza.

Ante este hecho, cabe preguntarse cuáles argumentos justifican que algunos catalogen la homosexualidad en los humanos como antinatural.,

Tomado de “http://www.redestb.es/triangulo-gep/cvgepf12.htm#Cabecera

EL ZOOLÓGICO GAY DE AMSTERDAM

El Artis Zoo, fundado hace 160 años, es un parque zoológico con caminos tortuosos, árboles majestuosos y edificios históricos monumentales que todavía le dan una especial atmósfera del siglo XIX. Pero hay algo que lo diferencia de los demás: el zoo organiza para gays y lesbianas visitas guiadas para demostrarles que la homosexualidad es un fenómeno natural que ocurre en todos los animales del mundo.

Las “atracciones estrella” de la visita guiada son los monos varones a los que “les chiflan” otros monos machos, gansos que forman “matrimonios gays”, y una chimpancé lesbiana. El momento culminante de la gira es una visita al lago de flamencos, donde las “orgías” entre miembros del mismo sexo no son raras.

El director del Parque zoológico de Artis, Dr Maarten Frankenhuis, realiza una declaración de intenciones: “la idea es mostrar que la homosexualidad es un fenómeno natural. Muchos visitantes se sorprenden. Comprenden que ellos o sus hijos e hijas no son en absoluto raros, sino que simplemente pertenecen a una minoría”.

Frankenhuis opina que los animales simplemente responden a su propia naturaleza y que no tienen las complicaciones de los humanos. “Los animales gays no son tratados con sospecha o desprecio por los compañeros de su propia especie. No hay ningún rechazo de los compañeros al gay en absoluto, a diferencia de lo que puedes encontrar frecuentemente en los humanos”.

Tomado de http://www.naciongay.com/editorial/reportajes/7130118189.asp

PAREJA DE PINGÜINOS MACHO SE CONVIERTE EN SÍMBOLO GAY

Wendell y Cass, dos pingüinos del acuario de Coney Island (Nueva York), se convirtieron en símbolo de la causa gay después de revelar que aunque forman pareja fija desde hace unos seis o siete años, ambos son machos.
Los ejemplares tienen 14 años, el equivalente de unos 40 en términos humanos. Pero puesto que los pingüinos no tienen genitales externos, sólo recientemente los guardianes sospecharon cuando observaron que, a veces, durante la relación sexual, ambos pingüinos se intercambiaban los papeles y los hicieron analizar: el resultado de los exámenes dio que son incuestionablemente dos machos.
En Coney Island hay 32 pingüinos, y Wendell y Cass “son la pareja más devota del grupo”, dijo Angie Peledikis, la vocera del acuario. “Una linda pareja”, se hizo eco Stephanie Mitchell, responsable del recinto donde hicieron nido las aves.
Ambos pingüinos duermen juntos y tienen relaciones sexuales como las parejas heterosexuales, con la diferencia de que en su caso no hay producción de huevos.

Mitchell contó a la revista electrónica Salon algunas de las costumbres de los dos gays del acuario: “Wendell y Cass siempre estuvieron juntos, desde el primer momento en que se encontraron, hace seis o siete años, y a diferencia de las parejas heterosexuales -donde la traición es frecuente- nunca mostraron interés por otros”.

Tomado de http://www.elcipresenelpatio.com.ar/metele/archives/000098.html#000098

Publicado en Gente10, Volumen 9, número 51 (2003)

El grafitti en los baños

Ruptura o reforzamiento




Por más “recatados” que digamos ser, en todo baño existe una invitación escabrosa, en la cual –como es costumbre– caemos casi sin percatarnos, temerosos a veces de que alguien nos observe. Cuántas veces hemos leído uno de estos pocos espacios de expresión que tiene la comunidad gay y lésbica en nuestra sociedad: el escrito o grafitti en los baños. El escrito en los baños podría considerarse una práctica de ruptura con lo establecido, aunque en él se refuerzan muchos estereotipos y prejuicios contra el sector lésbico–gay. Leer y, en mayor medida, escribir estos mensajes en los baños es considerado prohibido o impropio, más cuando se refirieren a la realidad lésbica–gay, que nuestra sociedad supone (o quiere suponer) como inexistente

Sexo, religión y política

En contraste con el protocolo al comer, los temas de los mensajes en los baños giran en torno al sexo, la religión y la política. Desde la llamada “caída de las ideologías” y el fin de la guerra fría protagonizada por Estados Unidos y la antigua URSS, el tema político decayó y con él las discusiones por crear una sociedad más justa. Esta declinación se muestra tanto en los debates académicos como en las charlas de tragos y, por supuesto, en los baños. Los grafittis políticos se centran en luchas puntuales y elementos de moda, como los trillados chistes contra Bush o Sadam. Pero el sexo siempre está de moda, siempre se habla sobre él, sin distinciones de gustos, ni distingos políticos, tantos homosexuales como heterosexuales. En los últimos años, tras las reformas en el catolicismo y otras denominaciones de larga data, pero principalmente debido al ingreso y surgimiento de las “sectas”, el tema religioso ha alcanzado los primeros lugares en los baños. El grafitti sexual y el religiosos se contradicen: así, es común encontrar un “Busca a Dios” como respuesta a una llamado sexual.

Si busca pareja...

Uno de los objetivos más comunes del grafitti sexual, homo no, es propiciar los encuentros. No lo dude, los mensajes en los baños generan encuentros sexuales. Hay números de teléfono, días, horas, nombres, sin contar con gustos, preferencias, atributos del que escribe o de la persona buscada. “No tengo sida” y otras expresiones similares evidencias que este mal todavía se proyecta en la comunidad. Esto es negativo, pues los mimos homosexuales reproducen unos de los principales estigmas sociales que denigran nuestra comunidad. Pero, también es necesario tener presente esta incurable enfermedad en todo contacto sexual, más con parejas tan promiscuas y fugaces como las que generan los mensajes en los baños.

Sobre todo el tamaño

El tamaños del pene es una constante en el grafitti. Siempre existen medidas, en la mayoría contradicen el equilibrio y la proporcionalidad del cuerpo humano y, no sé por qué, nunca se encuentran por mas que se busque. El órganos masculino se mantiene como símbolo de virilidad y de placer, sin que se muestre apertura a otras prácticas “eróticas” ni el reconocimiento de otros atributos y gustos sexuales. Los mensajes en los baños, por medio de las referencias a las dimensiones del pene, refuerzan el machismo, elemento que tanto daños causa a la comunidad gay y en general a toda la sociedad.

Más allá de la cita

La existencia misma de incitaciones a encuentros sexuales gays o lésbicos contradice a una sociedad de dice ignorar la existencia de personas con otras preferencias sexuales. Pero la práctica mismo reduce al homosexual al mero contacto sexual, concepción errada que nosotros mismos difundimos en el grafitti. Todos hemos oído hablar de los homosexuales como sátiros o dementes sexuales, pues reducen nuestra conducto al sexo, sino considerarnos como persona, solo como enfermos mentales. Existen pocos grafittis que sobrepasen el mero contacto sexual y se deslinden haca la denuncia de la existencia del homosexualismo y llamados hacia la apertura de la sociedad. Aunque estos mensajes reciben respuestas de desprecio y represión, cada grafitti gay es un pequeño esfuerzo por el reconocimiento social de la homosexualidad como opción.

Un llamado en la soledad

Vivimos en una época inundada de aparatos que posibilitan la comunicación y el enterarse de hechos que ocurren en el mismo instante., pero es posible que nunca el ser humano haya vivido con tantos lazos impersonales que no van más allá de su superficie. Así, la gran cantidad de incitaciones a encuentros sexuales muestran la soledad de los homosexuales y su deseo de conocer a otros y reconocerse como tales: se desea compañía en una sociedad que no nos reconoce. Pero la mayoría de estas búsquedas no producen más contacto que el simple sexo, sino penetración de conciencias y personalidades; por que lo que las incitaciones sexuales escritas en los baños, en lugar de romper con la soledad gay, la refuerzan. Por encima de la discusión de mantener o romper estigmas sociales y actitudes negativas del mismo homosexual, al grafitti gay debe entenderse como la expresión de un sector cuya existencia no quiere reconocer la sociedad. Es por ello que debemos seguir escribiendo y leyendo estos mensajes gays en los baños sin preocuparnos muchos, pues el grafitti mismo es una ruptura con la sociedad.




Texto escrito con base en un artículo homónimo publicado en “Confidencial” (4:1, set-oct 1993)
Publicado en Gente10, Volumen IX, número 50 (2003)

Parejas de santos homosexuales

En los primeros siglos del cristianismo se pueden encontrar varias parejas de santos que –algunos estudiosos– catalogan de homosexuales. En su mayoría surgen en las filas del ejército romano, para quienes el sexo con otros hombres era parte de su vida cotidiana.

La mayoría de estas parejas fueron martirizados por los emperadores o sus gobernadores, pues consideraron su conversión al cristianismo como traición contra el imperio.

Entre estos mártires se encuentran: los oficiales romanos San Nearco y San Polieucto; los dos San Teodoros (oficiales romanos de diferente categoría, pero amantes al fin); San Felipe y San Bartolomé, y San Jorge y San Demetrio (quienes al menos artísticamente formaron pareja, aunque no existen referencias escritas de “algo más”). También se incluyen Santa Felícitas y Santa Perpetua, la primera esclava y la segunda noble romana, de las que se señala su gran masculinidad guerrera y su intrínseca unión sentimental.

En este artículo nos centraremos en San Sergio y San Baco, dos mártires cristianos del siglo III. Ellos eran altos funcionarios del emperador Maximiano, quien descubrió –por medio de una treta– que profesaban el cristianismo y los mando a matar. No sin antes torturarlos como reprimenda por haber traicionado su amistad y confianza.

Se dice que la tumba de Sergio se volvió un lugar de culto, estaba ubicada en Resapha, en la actual Siria, que luego fue bautizada como Sergiopolis. Estos dos santos se convirtieron protectores del ejército bizantino.Muchas iglesias adoptaron el nombre de Sergio y algunas incluso junto con el de Baco

En el gobierno del emperador Justiniano I a San Sergio se le veneró como patrono en Siria. Después, parte de las reliquias de ambos fueron trasladadas a la antigua catedral de Venecia.

Durante la Edad Media, la relación afectiva de Sergio y Baco se presentó como una simple unión de hermandad y mutuo respeto. En la actualidad se consideran a San Sergio y San Baco como los patronos de los homosexuales para de los cristianos ortodoxos, en contraste con San Sebastián, de los católicos.



San Sergio y San Baco


Dos mártires cristianos gays

El eje central que legitimaba al Imperio Romano era la ascendencia divina del emperador, lo cual era cuestionado por el naciente grupo de los cristianos. Por lo anterior, durante los primeros siglos, los cristianos fueron perseguidos.

En las crónicas de los mártires encontramos varios hermosos ejemplos de amistades profundas entre cristianos del mismo sexo. Entre ellos destacan Sergio y Baco, soldados romanos de elevada posición social hacia finales del siglo III.

En su momento gozaron de tan estrecha amistad con el emperador que incluso habían conseguido que un amigo fuese designado gobernador en una importante provincia.

Se cuenta que Sergio y Baco se negaron a sacrificar a los ídolos paganos y, por tanto, el emperador inmediatamente ordenó que les fueran cortados los cinturones y quitadas las túnicas, así como toda vestimenta militar.

Algunos compañeros de armas los instaron a retractarse, pero ellos respondieron que era preciso “obedecer a Dios antes que a los hombres”.

El Emperador buscó entonces juntar la muerte con el escarnio. Ordenó que se les vistiera con ropa femenina y, así, los hicieron desfilar a través de la ciudad. Cargaban también pesadas cadenas al cuello.

Los romanos, sin embargo, no salieron de su asombro cuando los dos mártires, por el contrario, se sintieron honrados de sufrir esta humillación por el nombre de Cristo: “Como novias nos ha vestido con hábitos de mujer y nos ha unido uno al otro, y ambos para Dios”, dijeron.

Después de este desfile, flagelaron a Baco hasta darle muerte sin lograr que diera ni un paso atrás. El castigo fue tan salvaje que los ejecutores quedaron agotados por el esfuerzo. Eso hizo que Sergio fuera devuelto a la cárcel para ser ejecutado hasta el día siguiente.

Se cuenta que esa misma noche Baco se le apareció a Sergio, con el rostro radiante como el de un ángel, luciendo uniforme de oficial, y le habló: “¿Por qué te lamentas y gimes, hermano? Si es cierto que me han separado de ti en cuerpo, sigo estando contigo en el vínculo de unión”.

Sergio agregó a Baco: “Date prisa, tú, hermano, a través de la hermosa y perfecta profesión de las enseñanzas de Jesús. Mañana podrás seguirme así”.

Al día siguiente Sergio padeció bajo el poder de los romanos. En este relato se destaca que el premio ofrecido por Baco a Sergio, incluye, además de estar por siempre en la presencia de Dios y en el paraíso, el hecho de estar juntos..



Texto resumido del Boletín Solidaridad Latina (http://espanol.groups.yahoo.com/group/Boletin_Solidaridad_Latina/message/66)



Publicado en Gente10, año IX, número 49 (2003). (2003)