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jueves, 2 de febrero de 2012

Gaydar: ¿mito o realidad?

Capacidad innata de “identificar” homosexuales


Todo el mundo sabe, o cree saber, lo que es la homosexualidad.

Muy pocos saben lo que no es.

Carlo Frabetti

Gaydar es un juego de palabras entre “gay” y “radar”. Se utiliza para definir la “habilidad”, el don o el olfato para detectar personas gays. También conocido como “maricómetro”.

He leído de esto en varias páginas de Internet y conversado con mis amigos. Pero, ¿en verdad existe esta “habilidad” propia de personas homosexuales y de pocas personas heterosexuales?

Este “sexto” sentido hubiera sido muy útil para diversos gobiernos homofóbicos y “terapias de conversión” para determinar cuándo una persona está curada, como las que hace Juan José Vargas –el de ““No se complique, viva feliz”- pretende “curar” a los homosexuales.

Las personas que tratan de “diagnosticar” homosexuales han ideado dos máquinas que no han funcionado el pletismógrafo penil y el electropsicómetro (alias la "Fruit Machine"o detector de frutas).

La idea básica del pletismógrafo es que la excitación sexual se traduce en la erección del pene. El procedimiento consiste en exhibir fotografías o videos de hombres y mujeres desnudos mientras se tiene la banda ajustada al miembro viril. Si el hombre reacciona a los de su mismo sexo sería homosexual, si es a las mujeres sería heterosexual y si responde a ambos sería bisexual.

En el papel suena perfecto, pero en la práctica resultó inútil. Principalmente porque –como todos hombres sabemos- nuestra “segunda cabeza” a veces piensa por sí sola, sin relación con la vista.

Por otro lado, el electropsicómetro o “el detector de frutas” fue usado principalmente para descartar homosexuales en las fuerzas armadas. Pretende detectar medir la dilatación de la pupila a estímulos eróticos.

En el caso, la imprecisión es aun peor, pues los cambios en la pupila tienen menos de un milímetro de variación y este aparato era bastante malo midiéndola.

Además, conozco varios hombres gays que les encanta la pornografía heterosexual, la pornografía gay no les excita. He leído sobre las “fujoshi”, palabra japonesa que puede traducirse como “mujeres podridas”, aquellas heterosexuales que les gusta el “manga” con contenidos eróticos homosexuales. Seguramente existen lesbianas que les gusta ver porno gay, pero en realidad no conozco ninguna.

Retomando el tema, recuerdo una vez que me invitaron a mí y a mi pareja a una fiesta. La cumpleañera tenía una pregunta importante, quería saber si uno de sus amigos era o no homosexual. Así que nos preguntó directamente si el “maricómetro” sonaba. Claro que sonaba, activaba una alarma, como el robot de “Perdidos en el espacio”: “peligro, peligro”; en este caso decía “es gay, es gay”.

Una amiga dice que tiene una habilidad para reconocer personas gays con solo mirarlos un momento. En contraste, tengo tres o cuatro amigas que se “acuestan” y hasta tienen hijos con homosexuales, sin ni siquiera tener una idea de que ellos lo hacen para “aparentar”, para probarse si les gustan o no las mujeres o simplemente para cambiar la rutina (en este caso hay casos de opción múltiple).

En el proceso de escribir este artículo he pasado por varios diferentes momentos.

Unas veces pensé que este “don” no existe, que es una mentira que hemos construido. Si el “fulanito” es guapo, claro que es gay; si es “feo”, no lo “alzo” a ver para cuestionarme “con cuál pata patea”.

Otras veces, pensé en la relación masculinidad y homosexualidad. En otras palabras, si el “fulano” mueve mucho las manos es gay, si anda bien vestido es gay, si sabe sobre moda es gay. Pero, sé por experiencia que el gusto sexual no tiene relación directa con la ser afeminado.

Este es muy mito muy difundido construido por una sociedad heterosexista y los gays nos “hemos tragado” ese cuento. Probablemente tanto se ha repetido este “cuento” que tal vez ya es real. Tal como dijo Paul Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolf Hilter, “Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”.

Sin embargo, mi experiencia y la de muchos asegura que es posible reconocer a un gay, es como mirarse al espejo, ¿cómo no reconocer a un hermano en este difícil camino de identidad personal y social?

Además, la controversia se volvió más grande cuando me pregunté: ¿y para qué es necesario tener un gaydar?, ¿cuál es el objetivo de esta discusión interna?

La principal razón es etiquetar a las personas. Las personas que acostumbran etiquetar la orientación sexual de otros se les denomina “pomosexual”. A veces la clasificación no es tan fácil, además de la homosexualidad y el heterosexual “exclusivos”, hay que pensar en los “curiosos” y los “flexibles” (no es gay pero se apunta).

Además, en el caso de los gay, hay que agregar “pasivo”, “activo” o “versátil”. Habría que añadir a los “enclosetados” y los reconocidos, así puede decir que yo sé que “Fulanito” es gay aunque ni él no haya dado cuenta de esto.

Si todos somos personas, ¿para qué es importante “salir del closet”?, ¿para qué es importante “etiquetarse” para caminar en la sociedad?

Recordemos la política nazi de poner insignias de colores en los campos de concentración: amarillo para judíos, rojo para prisioneros políticos, verde para criminales comunes, marrón para los gitanos, rosa para hombres homosexuales…

¿No será la idea del gaydar la misma raíz que esta práctica nazi de exterminio? Señalar con un dedo acusador a quien es diferente. En otras palabras, la existencia del “gaydar” supone que para la identidad de una persona, un aspecto muy relevante es su orientación sexual y su “posición” en la cama (activo o pasivo).

En contraste con todo la anterior, la mayor forma de discriminación que existe es la invisibilización y su hermano el encubrimiento, si las diferencias no existen, no hay discriminación.

La invisibilización designa una serie de mecanismos culturales que lleva a omitir la presencia de determinado grupo social; estos procesos afectan particularmente a grupos sociales sujetos a relaciones de dominación. Por otro lado, el enmascaramiento son los mecanismos utilizados por las personas estigmatizadas para encubrir su identidad ante terceros; en otras palabras, ocultarse o fingir.

Los gays, en particular los jóvenes, sienten mayor aislamiento que otros grupos discriminados ya que son “invisibles” o fingen ser “normales”. Un persona no hace una chiste racista al frente de un negro, pero si hace un chiste homofóbico frente a un homosexual, porque no lo “ve”. Un adolescente negro puede conversar con su familia, en contraste un adolescente gay puede tener una novia para aparentar se “normal”.

Por el principio de igualdad, es necesario “tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales”, para lo cual primero hay que reconocer la diferencia. Así, el “gaydar” implica que existe una diferencia entre homosexuales y heterosexuales, y que dicha diferencia es tan obvia que se ve a simple vista, ni la invisibilización ni el enmascaramiento funcionan.

Para finalizar este artículo, yo termino con más preguntas que respuestas, con incertidumbres que certezas sobre la existencia del gaydar y su “objetivo”.








Publicado en Gente10, Volumen XII, Número 100 (2011)

Edición completa

Confirmado: Los hombres homofóbicos se excitan con el porno gay


¿Serán, en el fondo, homosexuales reprimidos?


Una vieja canción dice “Si tú me odias quedaré yo convencido/Que me amaste, mi bien, con insistencia/Pero, ten presente, de acuerdo con la experiencia/Que tan solo se odia lo querido solo se odia lo querido”.

Esta afirmación de la “sabiduría popular” fue comprobada científicamente por la Universidad de Georgia, según publica la revista “Psychology Today”. Se trata, en realidad, de un estudio publicado en 1996, pero que ha vuelto a ser noticia tras un artículo publicado en el blog “The Big Questions” de la citada revista.

En resumen, la investigación demostró que los hombres heterosexuales homofóbicos tienden a excitarse más con la pornografía homosexual que hombres heterosexuales que no lo son.

 ¿Cómo se realizó el estudio?


El Departamento de Psicología de la Universidad de Georgia realizó una prueba que consistió en comparar las reacciones entre varones heterosexuales homofóbicos y no homofóbicos.

Para clasificar a los hombres en homofóbicos y no homofóbicos, los investigadores aplicaron un cuestionario para medir las actitudes frente a la homosexualidad, el llamado “índice de homofobia”.

Se dividió a un grupo de varones en función de los resultados de dicho cuestionario: 35 hombres fueron considerados homofóbicos y 29 fueron clasificados como no homofóbicos.

A todos se les colocó un dispositivo que medía la excitación sexual de su pene y se les pasaron tres vídeos pornográficos: heterosexual, lésbico y gay.

¿Cuáles fueron los resultados del estudio?


Los resultados generales arrojaron la conclusión de que los vídeos heterosexuales y lésbicos excitaban a todos por igual.

Mientras que el porno gay no causaba ningún efecto en los heterosexuales no homofóbicos; pero, sí se producía un aumento del tamaño del pene en los homofóbicos, la excitación varió entre media y completa erección.

¿Un homofóbico es, en el fondo, un homosexual reprimido?


Aunque faltan más investigaciones, el citado estudio parece corroborar la teoría de Freud de que uno experimenta sentimientos negativos hacia lo que desea en lo más profundo, pero que trata de reprimirlos.

Esta idea de Freud es similar a una de las creencias populares más extendidas, sobre todo entre la población LGTB: muchos hombres homofóbicos son, en realidad, homosexuales reprimidos que intentan “manejar” esta situación con rechazo.

En otras palabras, es cierto que los hombres homofóbicos son en realidad homosexuales reprimidos.





Publicado en Gente10, Volumen XII, Número 99 (2011)

La homosexualidad en Japón

Entre el pasado y el presente



La homosexualidad en Japón ha sido documentada desde tiempos remotos, desde las primeras crónicas escritas. Actualmente, Japón es uno de los países asiáticos donde existe menos homofobia.

No tiene legislación contra la homosexualidad. Por el contrario, tiene algunas leyes protectoras para los homosexuales; por ejemplo, gobierno de Tokio ha aprobado leyes que prohíben la discriminación laboral basada en la identidad sexual.

La homosexualidad nunca ha sido considerada un pecado por parte de la sociedad o la religión (budista o sintoísta). Solo fue restringida por prohibición legal durante un breve período de tiempo (1873-1880), como consecuencia de la relación con el Occidente.

Antiguo Japón: Crónicas de los nobles

El término se ha usado ampliamente para referirse al sexo entre hombres en el Japón antiguo era “nanshoku” (男色), que literalmente significan colores de varón. La palabra 色 (color) todavía tiene el mismo significado de placer sexual en Japón y China.

Existe una variedad de referencias literarias hacia el amor al mismo sexo, pero muchas son sutiles pueden ser consideradas las declaraciones de afecto por amigos. De todas formas, estas referencias existen y se multiplican en el Período Heian (del año 794 a 1185).

A principios del siglo XI, se escribe “Genji Monogatari” (Historia de Genji), considerado la primera novela escrita en Japón. Cuenta la historia del príncipe Genji; sus 54 capítulos incluyen toda su vida amorosa, su recuperación del poder imperial y la vida de sus hijos tras su muerte.

En la “Historia de Genji”, los hombres son frecuentemente cautivados por la belleza de los jóvenes. En una escena el Genji es rechazado por una dama; pero duerme, en cambio, con su hermano: “Genji acercó al joven junto a él… Genji, por su parte… encontró al joven más atractivo que su fría hermana”.

Existen varios diarios de los nobles de la época Heian con contienen referencias a actos homosexuales. Algunos incluso contienen referencias a emperadores inmersos en relaciones homosexuales y a “hermosos jóvenes retenidos para su uso sexual” por estos gobernantes.

También en los “Cuentos de Ise”, escritos en el siglo X, se puede apreciar homoerotismo; por ejemplo, los sentimientos de angustia reflejados en el poema que un hombre le dedica a otro: “Es difícil creer/que estés tan lejos/porque yo/jamás podré olvidarte/y tu cara/estará siempre frente a mí”.

 Moderno Japón: Manga y animé


En la actualidad, Japón produce muchos mangas y animes que tienen contenido homosexual y se pueden adquirir generalmente en las librerías. Algunos están dirigidos principalmente a mujeres.

Se emplean varios términos en Japón para referirse a ellos. Pero, estos términos difieren a los utilizados en Occidente, donde se emplea principalmente “yaoi” y “shōnen-ai”.

“Yaoi” el término usado para referirse a descripciones gráficas se sexo homosexual y/o drama de temas adultos. En contraste, “shōnen-ai” es usado para referirse a situaciones románticas con personajes más jóvenes. En Japón, el ”shōnen-ōai” está dirigido más hacia las mujeres jóvenes que hacia los hombres homosexuales.

El yaoi se clasifica según las características en “bishōnen”, “biseinen, “bara-larguer” y oyaji.

En los “bishōnen“ (literalmente “hermoso joven”) los personajes que poseen una apariencia más afeminada, valorizándose de “andróginos”; normalmente, siempre más pasivos. Por el contrario, en la categoría “biseinen” (literalmente “hombre bello”), los protagonistas representan una personalidad más activa y un físico más maduro. En los “bara-larguer” – que son menos comunes- los hombres son a menudo muy musculosos y, a veces, peludos. Por último, en los “oyaji” (que significa “padre” o “tío”) se presentan relaciones sexuales incestuosas donde el padre o tío tiene mediana edad o son ancianos.

Gei-comi (“gay-comics”) son cómics de corte homosexual dirigidos a hombres homosexuales. Mientras que en los comics “yaoi”, generalmente, se designa a uno de los miembros de la pareja un rol femenino, en el gei-comi ambos se describen masculinamente y en una relación de iguales.



Las ilustraciones corresponden a “netsuke”, esculturas de origen japonés


Publicado en Gente10, volumen XVIIII, número 98 (2011)

sábado, 12 de marzo de 2011

La Canción Lila


El primer himno gay


Pues somos distintos a los demás,
que sólo han amado a paso acompasado de la moral.
Pasear primero curiosos por mil maravillas,
y para los que finalmente sólo existe lo banal.
Pero no sabemos como se siente,
porque todos somos hijos de otros mundos.
Sólo amamos la noche lila, que es bochornosa,
porque somos distintos a los demás.

Estribillo de “Das lila Lied” (La Canción Lila) (1921) de Kurt Schwabach

En la lista de “canciones gay” sobresalen muchos temas en español.

Solo por citar unos ejemplos de canciones recientes: “Todos me miran” de Gloria Trevy y “Que nadie vea” de Arjona y “Cuando nadie me ve” de Alejandro Sanz. Algunos temas de Chanoa “Cuando tú vas”, “Sol, noche y luna”, “Profano o sagrado”. A mí personalmente me encanta “Ten cuidado con el corazón” de Alejandra Guzmán.

No pueden obviarse canciones como “A quien le importa” de Alaska y Dinarama, relanzado por Talía. “Mujer contra mujer”, “El fallo positivo” o “La fuerza del destino”, entre otras, de Mecano. “Desesperada” de Marta Sánchez (que es icono gay en España). Es difícil elegir una de Mónica Naranjo: “Sobreviviré”, “Pantera en libertad” o “Las chicas malas”. Siguiendo con los españoles, Miguel Bosé tiene “Amante bandido”, “Los chicos no lloran” y “El hijo del capitán Trueno”.

En otros países, Chavela Vargas tiene fama de cantar canciones gays, pero “nadie es profeta en su tierra”; de ella puede nombrarse “Tú me acostumbraste”. O una diva de otras épocas como Olga Guillot con “Soy lo prohibido”.

“Muñecas de porcelana” de Don Omar, con un ritmo más caribeño. O con acento de la trova cubana “Y Mariana” de Silvio Rodríguez.

Esto solo para hablar de temas en español, algunos de los cuales se pueden considerar como verdaderos “himnos”. Sin embargo, el primer “himno gay” es la alemana “La Canción Lila”, que data de 1921.

De la libertad a los campos de concentración


 La llamada República de Weimar en Alemania fue una corta época de mejora de las condiciones para los gays. Esta época de la historia alemana comenzó con la derrota en la Primera Guerra Mundial y terminó con el ascenso de Hitler como canciller; por lo tanto, se extendió entre los años 1919 y 1933.

La comunidad LGBT mejoró sus condiciones, sobre todo en las ciudades; Berlín se convirtió el centro de una nueva subcultura homosexual. Este espacio de maniobra permitió la creación de asociaciones y clubs. Magnus Hirschfeld crea su “Institut für Sexualwissenschaft” (Instituto para la Ciencia Sexual) y funciona “Eldorado”, mítico club gay.

El Institut für Sexualwissenschaft (Instituto para la Ciencia Sexual) fue una institución privada para el estudio y la investigación sexológica en Alemania de 1919 a 1933. Tenía divisiones médicas, psicológicas y etnológicas. Fue pionero mundial en la defensa de los derechos civiles y la aceptación social para homosexuales y transgénero.

Por otro lado, en 1926 abrió allí sus puertas el cabaret Eldorado. Konrad Haemmerling lo describe, en su “Guía por el Berlín libertino”, como “un local de travestidos escenificado para el morbo de la metrópoli de mundo”. Su programa incluía espectáculos de transformistas. El Eldorado consiguió ser muy famoso, por lo que se convirtió en una atracción turística para nacionales y extranjeros.

Todo lo anterior fue totalmente silenciado y reprimido por el Nacional Socialismo, comandado por Adolf Hitler, que quemó libros relacionados con los gays, los envió al manicomio y a la castración y, finalmente, estableció campos de concentración.

Somos hijos de otro mundo, solo amamos la noche lila


El contexto de la República de Weimar y, específicamente, de la subcultura gay de Berlín, Kurt Schwabach compuso la letra y Arno Billing (seudónimo de Mischa Spoliansky), la música de la “Das lila Lied” o “La Canción Lila”. Ambos dedicaron la canción a Hirschfeld, renombrado dirigente del movimiento gay.

El color lila simbolizaba la homosexualidad. Actualmente, en el contemporáneo movimiento de liberación LGBT, en la que el rosa ha pasado a ejercer esa función, aunque el violeta o lila se ha mantenido dentro del movimiento feminista y el movimiento lésbico.

“Das lila Lied” pasó pronto a pertenecer a la cultura homosexual, tanto en pequeños círculos privados, como en grandes bailes. Por ejemplo, un pianista de películas mudas cuenta que lo empleó en una historia similar a “Víctor y Victoria”. También se conoce una representación de Wilhelm Bendow, que hizo decorar el escenario completamente en violeta y vistió un esmoquin lila.

En la revista “Die Freundschaft” se publicó la carta de un lector: “Le enseñé… a mi madre y mi hermana estos versos, que también suenan como un poema sin la música. Mi madre y mi hermana… me dieron la mano y me dijeron: “Creo que ahora puedo comprenderte”. Ambas mujeres, que sólo se encuentran relativamente cercanas a nuestro asunto y cuyo gran amor había ahora llegado hasta mí, me entendieron”.

En contraste, el periódico Staatsbürgerliche Zeitung comentó sobre esta canción: “como siempre, cada vez más desvergonzadas las apariciones públicas de los desviados sexuales y cuan grande el peligro de contagio, sobre todo para nuestra juventud”.

La música fue publicada en la editorial “Verlag Carl Schulz”, que también editaba la revista homosexual “Die Freundschaft”. El éxito fue tan grande, se imprimieron varias ediciones. Luego se realizaron, al menos, tres grabaciones orquestales. Después se puso a la venta una grabación de orquesta con el estribillo cantado.

Una canción de orgullo


La canción se compone de dos estrofas y un estribillo. Del estilo de la canción se deprende orgullo. El punto de vista de Hirschfeld, ver a los homosexuales como un tercer sexo intermedio, se encuentra reflejado en algunas líneas.

En la primera estrofa se pregunta si es adecuado marginar y prohibir por ley a gente buena e inteligente por cuyas venas corre una sangre especial. En la frase de transición se afirma que la mayoría de los afectados, a pesar de todo, están orgullosos de ser distintos.

El estribillo inicia con “Pues somos distintos a los demás”, en que deja claro que no se ama a la misma manera que el resto del mundo, que siente mucha curiosidad por todo aquello fuera de lo común.

En la segunda estrofa se pregunta por qué se atormenta a las personas para que acepten la moral general. Tampoco la amenaza con la horca evitará que los gays y lesbianas sean diferentes; la gente que exige estas penas debe ser llorada. El final está dedicado a una perspectiva positiva, pero que no llegaría hasta después de la II Guerra Mundial.

Marlene Dietrich con Mischa Spoliansky


Publicado en Gente10, volumen XVIIII, número 97 (2011)

lunes, 7 de marzo de 2011

Juicio de los dioses egipcios

Una lechuga con aderezo


Versión de un mito egipcio




Seth

Respetado y ennoblecido Tribunal, regentado por el sabio Toth, inventor de la escritura, que tiene poder sobre todos los dioses, yo, Seth, el Grande en Fuerza, soberano del Alto Egipto, pido que condenen a mi sobrino Horus, regente del Bajo Egipto. Solicito en forma vehemente que lo juzguen.

Tomen en cuenta mi linaje, soy hijo de Geb, el príncipe de los dioses, y de Nuit, la Grande que Parió a los Dioses, ambos hijos de Shu, la Luz Creadora, y Tefnut, la Señora de la Llama.

Toth

Todos conocemos tu linaje, Señor del Alto Egipto. Además sabes que yo conozco a Seth, desde la infancia; su madre Isis lo dejó a mi cuidado. Si el delito fuera tan grave ya habría llegado a nuestros oídos. Así que dinos ¿qué falta ha cometido Horus, el Elevado?, ¿cuál grave infracción ha ejecutado el heredero del Bajo Egipto?

Seth

Mi sobrino, Horus, aquí presente, me violó, tras una larga lucha. De todos es conocido que él me odia por haber matado a su padre, Osiris, el que Continúa Siendo Perfecto.

Toth

¿Tienes pruebas de esta lucha a la que te refieres?

Seth

Ninguna, solo mi palabra y mi palabra basta… debes condenarlo por violarme, Toth, Toro de las Estrellas.

Toth

Majestad, ¿cuánto duró la lucha?

Seth

No sé cuánto duró, mi mente no lo recuerda. Solo sé que batallé días y noches completos con Horus.

Toth

Pero, Grande en Fuerza, ¿tienes testigos de esta lucha?

Seth

El Nilo es testigo de este pecado. Ambos transformados en caballos de río luchamos en el largo y fecundo Nilo que da de comer a todos los egipcios, hombres y dioses.

Toth

Entiendo nadie los vio, porque nadie los reconoció

Seth

Sabio Toth, tienes razón no hay testigos…

Toth

¿Horus logró penetrarte?

Seth

No. Horus no quería eso. Él -en medio de la lucha- logró excitarme y me obligó a penetrarlo.

Toth

Tú, Horus, Único en las Alturas, que respondes a tan graves acusaciones

Horus

Yo, Horus, soberano del Bajo Egipto, contesto que todo lo dicho por Seth, es mentira. Es cierto que luchamos convertidos en hipopótamos en las fértiles riberas del Nilo. Pero, nunca provoqué la excitación de Seth, nunca he tocado a mi tío en forma indebida, mucho menos me ha penetrado. Todo lo expuesto en este Tribunal es mentira. Bien sabes que Seth quiere despojarme de mi reino para ser soberano del Bajo y Alto Egipto, tal como quiso matar a mi padre Osiris, que mi madre logró resucitar.

Seth

¿Cómo puedes decir esto?, tú, hijo de Isis, sabes bien lo que sucedió.

Horus

Tú, Tenebroso Seth, es el que has mentido, ¿cómo te atreves a difamarme en este Tribunal, deshonrando así a todos los dioses de nuestra tierra? ¿Yo nunca he sido penetrado?

Toth

Esta historia no parece verdad. Seth, necesitamos más pruebas para condenarlo y despojarlo del domino sobre el Bajo Egipto.

Seth

Llamen a mi simiente, mi semen responderá desde el interior de mi sobrino.

Toth

Por los poderes de los dioses primigenios, ordenamos que la fecunda semilla de Seth responda.

Semen

Yo soy la fecunda simiente de Seth, hijo de Geb y Nut.

Toth

¿Dónde estás?

Semen

Estoy al interior de Seth, él me ingirió.

El Señor del Tiempo, Toth, dio su veredicto, con esta contradictoria prueba, este tribunal dejó libre a Horus. Toth, con el poder dado por los dioses absolvió a Horus de toda culpa, mientras Seth extrañado se interrogaba cómo su semen estaba dentro de él.

Él no era un acusador veraz, pesaba el asesinato de su hermano Osiris. Movido por la envidia porque Keb -su padre- le heredó el terreno desértico, mientras que a Osiris lo hace señor del Egipto fértil.

Entretanto, Horus daba las gracias a su madre, Iris. Tan cansado estaba Set por la lucha, tantos días y noches llevaba excitado, que no se dio cuenta que había eyaculado fuera de Horus. Éste inteligentemente recogió el semen y se lo llevó.

Luego, pidió consejo a Iris, su madre. La Gran Diosa Madre ideó la estratagema de poner el semen a Seth como aderezo a una lechuga, conociendo que era su comida favorita. La Gran Maga, previó que él pediría al tribunal que llamarán a su simiente como prueba. Así logró salvar a su hijo de la condena del tribunal, aunque fuera culpable.

Personajes que intervienen en el diálogo


Seth: Deidad de la fuerza bruta, de lo tumultuoso, lo incontenible. Señor del mal y las tinieblas. Dios de la sequía y del desierto en la mitología egipcia.

Toth:  Dios de la sabiduría, la escritura, la música, y símbolo de la Luna, en la mitología egipcia.

Horus: “El elevado”, dios celeste. Se le consideró iniciador de la civilización egipcia.


Publicado en Gente10, Volumen XVI, Número 92 (2010)